ROVERS

 

 

Los miembros de entre 17 y 20 años somos los Rovers. El Clan, nombre que recibimos el grupo de Rovers, dispone de una autonomía que no disfrutan otras ramas; esto es debido a nuestra edad y experiencia en el Grupo. Los Rovers no tenemos monitores, sino un Animador que nos acompaña y asesora en nuestras actividades. Ya nos dijo Baden-Powell: “el Rover rema su propia canoa”, y aquí estamos nosotros para demostrarlo.

 

Dos palabras son clave en la vida de un Rover y nos marcan el camino hacia el éxito en nuestra vida: Superación y Servicio.

 

Ser Rover es superarse día a día, en lo físico y en lo psíquico, en lo material y en lo espiritual. Ser Rover es vencer los obstáculos que encontramos en la vida con alegría, ver las cosas que nos rodean con espíritu crítico y afrontar las decisiones con tenacidad hasta el final. Ser Rover es ser responsable con nuestros compromisos y ser consecuente con nuestros pensamientos. Ser Rover es ser Scout.

 

Un Rover no vive indiferente a las necesidades del mundo, es consciente de los problemas ambientales que nos afectan y busca soluciones en su vida cotidiana, denuncia las injusticias sociales y deja todo para ayudar a las personas más necesitadas. Y es que, la meta más elevada de un Rover es Servir.

 

Son realistas y ambiciosas las Acciones y proyectos que emprendemos los Rovers durante el año: reconstrucción de pueblos abandonados, recogida de ropa usada para personas sin recursos, peregrinar al camino de Santiago, viajar a otros países y conocer otras realidades, ayudar voluntariamente en equipos de prevención de incendios forestales, participar en encuentros scout internacionales,…

 

Así es como los Rovers lo damos todo para dejar este mundo en mejores condiciones de cómo lo encontramos.